Gases, eructos y distensión abdominal
Los gases, eructos y distensión abdominal son un motivo frecuente en la consulta de digestivo. Aunque estos síntomas suelen generar vergüenza o ansiedad, es fundamental entender que, en la mayoría de los casos, son procesos fisiológicos normales.
Introducción
Los gases, eructos y distensión abdominal son un motivo frecuente en la consulta de digestivo. Aunque estos síntomas suelen generar vergüenza o ansiedad, es fundamental entender que, en la mayoría de los casos, son procesos fisiológicos normales.
El objetivo de esta guía es ayudarte a distinguir entre el funcionamiento normal de tu aparato digestivo y aquellas señales que requieren atención médica. Para ello, el primer paso es comprender qué significan cada uno de estos síntomas.
¿Qué es esta enfermedad? Definiendo eructos, hinchazón y gases
Los trastornos relacionados con el gas intestinal se consideran trastornos de la interacción intestino-cerebro. Aunque no suelen representar una amenaza para la vida, su impacto en la calidad de vida es real y significativo.
Eructos
El eructo es el escape audible de gas desde el esófago o el estómago hacia la faringe. Existen dos tipos clave:
- Eructo gástrico: Es un proceso involuntario donde el aire acumulado en el estómago se libera, a menudo facilitado por ciertos alimentos.
- Eructo supragástrico: En este caso, el aire no llega al estómago. El individuo aspira o empuja aire hacia el esófago y lo expulsa inmediatamente. A menudo es un comportamiento aprendido e involuntario, exacerbado por la ansiedad.
Hinchazón vs. Distensión
Es vital notar la diferencia técnica entre ambos:
- Hinchazón: Es una sensación subjetiva de plenitud abdominal o "gas atrapado". No siempre es visible para los demás.
- Distensión: Es el aumento medible y objetivo del perímetro abdominal; es decir, cuando el abdomen se proyecta físicamente hacia afuera.
Es posible sentir una intensa hinchazón sin que exista una distensión visible, y también presentar un aumento del perímetro abdominal con una sensación de molestia relativamente leve.
Flatulencia
La flatulencia es la expulsión de gas por el recto. Es normal y necesario: en sujetos sanos, el rango habitual es de 10 a 20 veces al día. La mayoría de los pacientes que creen tener un exceso de gases se encuentran realmente dentro de este rango de normalidad.
¿Cuáles son las causas y por qué sucede?
El gas en nuestro sistema digestivo es el resultado de una dinámica constante entre el aire ingerido y los procesos metabólicos internos.
Origen del gas
Existen tres fuentes principales según la evidencia actual:
- Deglución de aire (Aerofagia): Es la fuente principal de gas estomacal. Tragamos aire al comer, pero el volumen aumenta al comer rápido, masticar chicle, fumar o usar pajitas.
- Producción interna: En el colon, las bacterias fermentan carbohidratos no digeridos, produciendo hidrógeno y metano. En el tracto superior, el dióxido de carbono (CO₂) se genera por la interacción química entre el ácido gástrico y el bicarbonato.
- Difusión desde la sangre: Los gases se mueven entre el torrente sanguíneo y el intestino según las diferencias de presión.
El papel de la postura y la dieta
Un dato clínico relevante es que la postura influye directamente: la posición supina (acostado boca arriba) favorece que el aire pase del estómago al intestino delgado en lugar de ser eructado. Permanecer erguido facilita la expulsión superior del aire.
Factores de riesgo y hábitos:
- Ansiedad (que incrementa la aerofagia y predispone a la disinergia abdominofrénica).
- Masticar chicle y chupar caramelos duros.
- Consumo de bebidas carbonatadas.
- Tabaquismo.
- Consumo de legumbres y crucíferas (estos alimentos no son perjudiciales para el intestino; simplemente contienen carbohidratos que algunas bacterias fermentan con mayor facilidad).
El problema no suele ser la cantidad de gas, sino cómo el cuerpo lo gestiona.
¿Por qué me siento así? La ciencia detrás del síntoma
Muchos pacientes sienten dolor o hinchazón con volúmenes de gas normales. Esto se explica por dos mecanismos:
- Hipersensibilidad visceral: El intestino de algunas personas es más sensible; sienten como doloroso un volumen de gas que otras personas apenas lo perciben.
- Tránsito lento de gas: El gas puede moverse con dificultad o quedar "atrapado" por alteraciones en la motilidad.
Un concepto fundamental es la disinergia abdominofrénica. En algunas personas, cuando aumenta ligeramente el contenido intestinal, el diafragma desciende y la musculatura abdominal se relaja en lugar de contraerse. Como consecuencia, el abdomen sobresale aunque la cantidad de gas sea completamente normal.
Síntomas habituales y señales de alarma
Debes consultar con tu médico si aparece cualquiera de estas señales de alarma:
- Pérdida de peso involuntaria.
- Anemia.
- Sangre en las heces.
- Dolor nocturno.
- Fiebre.
- Vómitos.
- Heces grasas.
Opciones de tratamiento: un enfoque paso a paso
Educación y hábitos de vida
Reducir la aerofagia es el primer paso del tratamiento. Para conseguirlo, intenta comer despacio, evitar masticar chicle, limitar las bebidas con gas, dejar de fumar si es posible y no hablar mientras masticas. Permanecer erguido durante un tiempo después de comer también favorece la expulsión del aire acumulado en el estómago mediante el eructo.
Cambios en la dieta
La dieta baja en FODMAPs (restringir carbohidratos fermentables) es altamente eficaz, siempre bajo supervisión profesional, ya que una restricción prolongada puede afectar negativamente a la microbiota intestinal.
Ejercicio y fisioterapia
Caminar mejora el tránsito de gas. La respiración diafragmática (inhalar elevando solo el abdomen) es una herramienta poderosa para corregir la disinergia y reducir la distensión física.
Medicación
Los neuromoduladores, utilizados a dosis bajas y bajo supervisión médica, disminuyen la sensibilidad del intestino y reducen la percepción del dolor. En este contexto no se emplean para tratar la depresión, sino la hipersensibilidad visceral.
La rifaximina puede ser útil en pacientes seleccionados, especialmente en pacientes con sobrecrecimiento bacteriano (SIBO).
Aunque la simeticona se utiliza con frecuencia para aliviar los síntomas, los estudios muestran un beneficio modesto y la evidencia científica sigue siendo limitada.
Aunque son muy populares, los probióticos cuentan con una evidencia científica insuficiente para recomendar su uso de forma rutinaria.
Pronóstico y evolución
Es tranquilizador saber que estos cuadros son benignos. Aunque pueden ser crónicos o recurrentes en periodos de estrés, son controlables con cambios de hábito. El objetivo no es eliminar el gas por completo, sino que este deje de interferir en su vida diaria.
Preguntas frecuentes
¿Es normal eructar después de comer?
Sí, es un proceso normal para liberar el aire tragado durante la ingesta.
¿Por qué mis gases huelen tan mal?
Se debe a compuestos de azufre producidos por ciertas bacterias.
¿Los probióticos ayudan con la hinchazón?
La evidencia es incierta. Aunque se usan, no conocemos con certeza las cepas más eficaces y no los recomendamos de forma rutinaria solo para el gas.
¿El estrés influye en mis gases?
Sí, aumenta la deglución de aire (aerofagia) y hace que su intestino sea más sensible al dolor.
¿Puedo tener hinchazón sin exceso de gas real?
Sí, por hipersensibilidad (sentir más el volumen normal) o por disinergia muscular abdominal.
¿Qué es la dieta FODMAP?
Es un plan temporal que limita carbohidratos fermentables que suelen causar gas y malestar.
¿Cuándo es necesaria una endoscopia?
Se recomienda ante señales de alarma como pérdida de peso, anemia o sangre en heces.
Ideas clave
- Expulsar gases de 10 a 20 veces al día es completamente normal.
- La respiración diafragmática es una herramienta clínica eficaz contra la distensión.
- La distensión suele ser un problema de coordinación muscular, no de volumen de gas.
- Señales como pérdida de peso, sangre en las heces o síntomas nocturnos requieren evaluación médica inmediata.
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